La Ley de la Atraccion y el Ego

Para que funcione La Ley de La Atraccion tenemos que desvelar El Ego, entender cómo funciona y cómo afecta a nuestras vidas, después de leer varias cosas de El Ego en estos últimos meses, donde la explicación me ha resultado mas fácil, es en una pequeña parte de la película de Wayne Dyer El Cambio.


Cuando nacemos poseemos una cerebro con una capacidad de almacenamiento gigantesca, Denis Gabor premio Nobel en los años cuarenta dijo que la memoria humana es aproximadamente de 280 quintillones de bits de información, según Enric Corbera nuestra mente consciente es capaz de procesar 40 bytes por segundo pero nuestra mente inconsciente es capaz de procesar 40 millones de bytes por segundo, estos datos resultan alucinantes.


Por lo tanto tenemos un disco duro gigantesco y un procesador de datos alucinante, al nacer ya traemos grabada mucha información de lo que hemos percibido y sentido durante el embarazo, pero además y muy importante tenemos diferentes capas en nuestra mente inconsciente y en las mas profundas vienen el programa de supervivencia de la especie, el programa de supervivencia de la persona, el instinto maternal y muchos mas, el ego es un programa que viene con todos estos.

Malos Habitos

Bueno en primera instancia debemos identificar si en nuestra rutina existen actividades que en lugar de ayudarte te perjudican y te obstaculizan el camino hacia la realización.
¿Qué hábitos piensas que te han ayudado a alcanzar lo que eres hoy? ¿Qué hábitos podrían estar deteniendo tus próximas metas? ¿Qué cosas quieres cambiar, que cosas quieres obtener?
Todos nosotros poseemos hábitos en nuestras vidas, muchos bueno y otros regulares o hasta malos en los peores casos, es bastante difícil definir que es bueno o malo en el
comportamiento y en la psicología del ser humano, sin embargo si podemos denominar a los malos hábitos como todo aquel comportamiento o costumbre que impide que una persona pueda avanzar u obtener lo que quiere alcanzar de forma efectiva y de esa manera ser exitoso.

Tenemos demasiado malos hábitos, tantos, que podríamos dedicar una página entera a este tema y nos quedaríamos cortos, es importante aprender a identificarlos para que podamos tener las habilidades de superarlos y alcanzar una vida mejor, no te diré que cambiar los malos hábitos es una tarea fácil, sin embargo cuando desarrollas una rutina fuerte y consecutiva que te promueva el cambio será más sencillo que nuestra mente se adapte más rápido, se dice que necesitas un mes (30 días) como mínimo para construir un habito.

EL ESTADO RECEPTIVO PARA LA AUTOSUGESTIÓN

Una  idea penetra en nuestro subconsciente con mayor fuerza cuando la predisposición anímica está en consonancia con el mensaje que sugiere dicha idea. 

Es por ello que una palabra bien o mal dicha puede desencadenar un proceso de sanidad o enfermedad.

Si se desea estar bajo la influencia de pensamientos sanos y de prosperidad debe crear las condiciones para lo cual debe establecer un estado psíquico receptivo .

Por ejemplo en la hipnosis se borra la actividad consciente de forma que el subconsciente lo asocie al sufrimiento.

En la autosugestión se debe crear una condición mental similar, es decir, pasividad de las facultades conscientes tales como voluntad, juicio y razón, tanto como sea posible,

Las leyes de la acción y la atracción para conseguir tus objetivos

¿Sabes lo que quieres? Ésa debería ser tu principal prioridad en la vida. Deja de buscar la felicidad como un ciego que anda a tientas. Deja de probar cosas nuevas. Deja de vivir la vida como una suma infinita de experiencias. Deja de tratar de divertirte en todo momento. Y sobre todo, deja de entretenerte. Quien busca entretenerse es porque se aburre con facilidad, y eso significa que dentro de sí no hay mucho. 

La respuesta nunca está en el exterior. No intentes dar sentido a tu vida en tu pareja, ni en tu familia, ni en otras personas. Eso son chantajes emocionales auto impuestos. 

No hemos venido a esta vida a ser mártires, sino a redimirnos. No busques fuera, sino dentro de ti. ¿Qué deseas? 

Pregúntatelo sin pensar en tus circunstancias actuales ni en la gente que, supuestamente, depende de ti. No es una respuesta sencilla. Concéntrate, porque en ello te va la vida.
Una vez que sepas qué es lo que quieres, debes saber que hay dos formas de conseguirlo:

1. Dirigirte hacia tu objetivo (ley de la acción).

TENER FE SEGUNDO PASO AL EXITO

Tener fe es “ACEPTAR” lo que Dios permite en nuestra vida aunque no lo entendamos, aunque no nos guste. Si tuviéramos la capacidad de ver el fin desde el principio tal como él lo ve, entonces podríamos saber por qué a veces conduce nuestra vida por sendas extrañas y contrarias a nuestra razón y a nuestros deseos.
Tener fe es “DAR” cuando no tenemos, cuando nosotros mismos necesitamos. La fe siempre saca algo valioso de lo aparentemente inexistente; puede hacer que brille el tesoro de la generosidad en medio de la pobreza y el desamparo, llenando de gratitud tanto al que recibe, como al que da.
Tener fe es “CREER” en lugar de recurrir a la duda, que es lo más fácil. Si la llama de la confianza se extingue, entonces ya no queda más remedio que entregarse al desánimo. Para muchos creer en nuestras bondades, posibilidades y talentos, tanto como en los de nuestros semejantes, es la energía que mueve la vida hacia grandes derroteros.
Pero todavía hay una forma más elevada de creer. Saber que nuestra vida está en las manos de Dios y que él es quién cuida de nosotros. Tener fe es “GUIAR, DIRIGIR” nuestra vida, pero no con la vista, sino con el corazón. 
La razón necesita muchas evidencias para arriesgarse, el corazón necesita sólo un rayo de esperanza. Las cosas más bellas y grandes que la vida nos regala no se pueden ver, ni siquiera palpar, sólo se pueden acariciar con el espíritu.